Prevenir el linfedema tras un cáncer

El linfedema es una secuela muy común.

El linfedema es una de las principales secuelas que se pueden generar tras padecer algunos tipos de cáncer. Puede aparecer en los brazos, si es derivado de un cáncer de mamas o en las piernas, si es derivado de un cáncer de próstata.

¿Qué es el linfedema?

El linfedema es una acumulación de linfa, -el líquido transparente y rico en proteínas que fluye por nuestros vasos linfáticos- que se sitúa en una zona determinada del cuerpo como consecuencia de una sobrecarga del sistema linfático.

Factores de riesgo para padecer linfedema

Algunos de los motivos de sobrecarga linfática y, por tanto, factores de riesgo, son: una cirugía con vaciado de ganglios en ingles o axilas, complicaciones en una herida quirúrgica, un tumor que ejerce compresión en los vasos linfáticos o la radioterapia en una zona con ganglios, como son las axilas.

Se estima que el 20% de las mujeres diagnosticadas de cáncer de mama desarrollarán un linfedema en su brazo a los 6 meses, el 36% al año y el 54% a los 36 meses.

¿Cómo prevenir el linfedema?

Síntomas del linfedema

Los síntomas de la aparición de un linfedema no se desencadenan de forma brusca y dependen de la duración, gravedad y causa de la enfermedad. De hecho, se pueden identificar porque se siente una sensación de pesadez del miembro, hinchazón, tirantez de la piel, alteraciones sensitivas y, si su volumen es grande, generará además limitación de la movilidad articular y disconformidad con tu imagen corporal entre otros.

Prevenir el linfedema

Existen varias claves para prevenir el linfedema que nos ayudan a vivir mejor después del cáncer y que son muy fáciles de realizar, pero que debemos llevar a rajatabla si nos encontramos en situación de riesgo:
1º – en caso de cirugía con vaciado de ganglios, debe comenzar a prevenirse inmediatamente tras haber pasado el período de recuperación
2º – llevar una higiene muy meticulosa de la piel para evitar infecciones y hongos, y sobre todo si se han desarrollado pliegues en la piel, hay que mantenerlos siempre limpios y secos
3º – evitar vestir con ropa apretada en el miembro o zona afectado
4º – evitar el calor excesivo en el miembro o zona afectado
5º – aplicar cremas emolientes, que van más allá de las hidratantes y proporcionan mayor beneficio para las pieles delicadas, conservando más fuerte la barrera protectora que es la piel
6º – evitar productos perfumados, porque pueden ser irritantes o alergénicos

Tratamiento del linfedema

El linfedema ha de tratarse por personal experto en oncología, como la fisioterapia oncológica o el ejercicio terapéutico oncológico, que realice un abordaje interdisciplinar, es decir, deben participar en su tratamiento diferentes profesionales aplicando técnicas de forma precoz, como son el drenaje linfático manual, el vendaje compresivo y el kinesiotaping, la farmacoterapia y, una serie de ejercicios terapéuticos que permitan una mayor movilidad del miembro afectado para ayudar al drenaje del líquido acumulado.

Fuentes:
Guía de práctica clínica Orientación Diagnóstica y Terapéutica de Linfedema
SEOM Sociedad Española de Oncología Médica
AECC Asociación Española Contra el Cáncer
SEACV Sociedad Española de Angiológica y Cirugía Vascular
SERMEF Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física